Septiembre 2009
DECLARACIÓN INTERNACIONAL ¡Detengan la expansión de los monocultivos de árboles! Día Internacional contra los Monocultivos de Árboles - 21 de setiembre de 2009
En todas partes del mundo, millones de hectáreas de tierra productiva están siendo rápidamente convertidas en desiertos verdes presentados bajo el disfraz de “bosques”. Las comunidades locales son desplazadas para dar lugar a interminables filas de árboles idénticos – eucalipto, pino, palma aceitera, caucho, jatrofa y otras especies – que desplazan de la zona a casi toda otra forma de vida. La tierra cultivable, crucial para la soberanía alimentaria de las comunidades locales, es convertida en monocultivos de árboles que producen materias primas para exportación. Los recursos hídricos son contaminados y agotados por las plantaciones, al tiempo que los suelos se degradan. Las violaciones a los derechos humanos son moneda corriente, y van desde la pérdida de los medios de vida y el desplazamiento hasta la represión e incluso casos de tortura y muerte. Si bien las comunidades sufren en su conjunto, las plantaciones tienen impactos diferenciados de género, siendo las mujeres las más afectadas.
A pesar de toda la evidencia disponible acerca de los impactos sociales y ambientales de estos monocultivos en países como Brasil, Sudáfrica, Estados Unidos, Indonesia, Malasia, Camboya, Colombia y España, siguen siendo promovidas por una coalición de actores que van desde la FAO hasta las agencias bilaterales, desde el Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques hasta los gobiernos nacionales, desde empresas consultoras hasta bancos privados y de desarrollo.
El motivo real detrás de las acciones de estos actores es simple: apropiarse de la tierra de la gente para que empresas de celulosa y papel, madera, caucho, palma aceitera y, recientemente, también biochar (*), puedan acceder a mayor cantidad de materias primas más baratas para aumentar aun más sus ganancias. El sobre-consumo despilfarrador de los productos de estas plantaciones por parte las naciones del próspero Norte tiene mucho que ver con su expansión creciente.
En respuesta a la publicidad adversa sobre los impactos de las plantaciones de árboles, las empresas han recurrido al uso de mecanismos de certificación, como el FSC, el PEFC, la SFI y la RSPO (**), los cuales les proporcionan credenciales “ecológicas” falsas que les permiten seguir con sus negocios de siempre.
El problema se ha agravado aún más con la llegada de nuevos actores del sector empresarial que apuntan a obtener beneficios del cambio climático, promoviendo falsas soluciones a través del establecimiento de las llamadas plantaciones para “sumideros de carbono”, la promoción de los agrocombustibles – agrodiésel y etanol de madera – y la introducción de árboles genéticamente modificados.
Sin embargo, los planes de las empresas se enfrentan a una oposición creciente. En país tras país, la gente se levanta para oponerse a la expansión de las plantaciones de árboles y un movimiento mundial ha crecido a lo largo de los años, unificando las numerosas luchas locales y ayudando a hacerse oír a quienes sufren por causa de las plantaciones.
En este Día Internacional Contra los Monocultivos de Árboles 2009, el mensaje es fuerte y claro: Las plantaciones no son bosques: ¡detengan la expansión de los monocultivos de árboles!
(*) Biochar: carbón que sería enterrado en el suelo, donde se supone serviría como fertilizante y como depósito de carbono.
(**) FSC (Consejo de Administración Forestal), PEFC (Programa para Avalar Esquemas de Certificación Forestal), SFI (Iniciativa Forestal Sostenible), RSPO (Mesa Redonda de Aceite de Palma Sostenible)
La consolidación de las forestaciones en la Cuenca del Río Uruguay continúa trayendo inconvenientes para la población y el ambiente.
A la pérdida de biodiversidad producida por el avance de los monocultivos de árboles, se le suma otra parte negativa de la industria forestal: la instalación de los aserraderos y mega aserraderos en las áreas urbanas y suburbanas.
Dicho fenómeno está tomando fuerza en la Ciudad de Santo Tomé, provincia de Corrientes, en la entrada a dicha ciudad y en el Paraje Atalaya, Colonia Gobernador Ruiz, distante a unos 4 kilómetros del centro.
En el último año más de una decena de emprendimientos se encuentran en distintas etapas de ejecución. Algunos funcionando de manera irregular, otros esperando la habilitación correspondiente y otros con su funcionamiento frenado por los amparos presentados por vecinos que sufren las consecuencias de esta actividad productiva.
Humo, olor, hollín y ruido, producidos en ocasiones durante las 24 horas del día, generan condiciones de habitabilidad precaria y violan el derecho a un ambiente sano como lo establece el Artículo 41 de la Constitución Nacional.
Los aserraderos se encuentran instalados a una distancia que va desde los 20 a 100 metros de las casas en el Paraje Atalaya y en la entrada a la ciudad el riesgo se incrementa ya que se encuentran entre 200 y 500 metros de estaciones de servicio en funcionamiento.
A los perjuicios que provoca la puesta en marcha del aserradero se le suma que los restos de madera muchas veces son quemados a cielo abierto con el riesgo de incendio que ello implica. En el mes de febrero del corriente año las chispas que despidió el horno de uno de los aserraderos del Paraje Atalaya incendiaron parte de las plantaciones cercanas con peligro real para la población y las viviendas. Por otra parte el aserrín producido está siendo dispuesto en cualquier parte de la zona, obstaculizando el espacio. Es posible verlo en las cunetas de los caminos y en el frente mismo de la Sala de Primeros Auxilios local, donde la montaña de aserrín ha formado una laguna de agua estancada con el consiguiente riesgo de ser un lugar propicio como criadero de mosquitos.
Las acciones emprendidas por los vecinos van desde la realización de denuncias en el Instituto Correntino del Agua y el Ambiente – ICA, denuncias policiales, hasta presentaciones judiciales al Juzgado de faltas de la Municipalidad local. A esto se le suma el accionar de la Asamblea Ambientalista Santotomeña quien también canaliza a través de la Dra. María Fabiana Acuña las denuncias de los vecinos y el apoyo que desde Amigos de la Tierra estamos realizando con la difusión en los medios a nuestro alcance.
La atención a los reclamos vecinales ha sido parcial ya que varios establecimientos funcionaron el último año sin la supervisión municipal correspondiente y la clausura de uno de los aserraderos fue levantada previo pago de una multa de 150 litros de nafta súper equivalente a $ 500.- impuesta por el Juez de Faltas de Santo Tomé el Doctor Zamudio.
El olor inunda el ambiente, la ropa recién lavada se llena de hollín al poco tiempo y las enfermedades respiratorias han aumentado considerablemente. Esta es la realidad de las 178 familias que habitan el Paraje Atalaya, a quienes cuando eligieron este lugar para vivir, el ICA les prometió que esas tierras eran para producir, tanto en agricultura como en ganadería. Nada más lejano de lo que realmente pasa: están rodeados de forestaciones de pinos y eucaliptos y ahora el panorama se agrava por la instalación de estas industrias contaminantes. Bien saben los pobladores que estos emprendimientos no son fuente de trabajo para la gente del barrio, que los empleados están en negro, muy mal pagos y sin obra social.
La instalación de los aserraderos en medio de un conglomerado habitacional, cerca de establecimientos educativos y lugares densamente poblados parece ser posible en esta parte del país sin permiso o habilitación municipal para funcionar como tales. El accionar de las autoridades locales debe ser inmediato para que se cumpla con las reglamentaciones vigentes y se preserve la salud de la población. No puede ser algo que se postergue y se le de prioridad al negocio privado por encima de los intereses y el bienestar comunes.
Una legislación más permisiva que en otras ciudades o provincias solo fomentará que las industrias contaminantes elijan este destino como lugar para quedarse.
Junio 2009
Lo que se viene . . . Silvopastoril para toda la Argentina.
Durante los días 14 al 16 de mayo de 2009 se realizó en Posadas, provincia de Misiones el Primer Congreso Nacional de Sistemas Silvopastoriles.
La definición adoptada por los organizadores del Congreso dice: “Los Sistemas Silvopastoriles (SSP) representan una modalidad de uso de la tierra donde coexisten interacciones ambientales, económicas y sociales entre los componentes arbóreos, forrajeros, ganaderos, suelos, ambiente y humanos, bajo un manejo sustentable” (adaptado de Cameron et al, 1994).
La modalidad del Congreso posibilitó que numerosos expositores presentaran experiencias prácticas e investigaciones, tanto del ámbito nacional como internacional, destacando los beneficios económicos y ambientales que la incorporación de estos sistemas genera a los que lo adoptan.
Mayoritariamente las experiencias presentadas se refirieron al manejo de plantaciones forestales de pinos y las combinaciones posibles con distintas plantas forrajeras y tipo de ganado. Muy pocos se refirieron al manejo del bosque nativo, ya que las experiencias no son tantas y la investigación en ese campo no ha sido lo suficientemente desarrollada en nuestro país. Hasta los propios técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria - INTA reconocen que: “Falta mucho de investigación de monte nativo porque los recursos humanos que tenemos no están preparados para monte nativo y como el desarrollo de la parte forestal implantada es muy grande, el desarrollo es de esta madera. Si aparecieran grandes industrias que captaran la producción de nativos sería distinto, acá los que procesan nativos son aserraderos chiquitos”
En este marco hablar de Sistema Silvopastoril y de manejo sustentable es un exceso, ya que deberían referirse a la integración forestal ganadera, que es lo que algunos productores desarrollan actualmente y a manejo sostenible por ser experiencias posibles de Silvopastorilmantenerse temporalmente sin la necesidad de adoptar criterios de sustentabilidad.
La introducción de especies exóticas provoca la pérdida de biodiversidad y la modificación del ecosistema nativo, con lo cual dichas intervenciones no son sustentables, porque los disturbios ocasionados pueden generar pérdida de bienes y servicios con daños irreversibles. Pinos y vacas pueden convivir con un manejo planificado y otorgar beneficios económicos, pero para ser una experiencia de manejo sustentable debe respetar criterios ecológicos, sociales y políticos además de los económicos. Algunos pequeños productores están adoptando la integración forestal ganadera como forma de generar otros ingresos diversificando la producción. Hoy tal vez sea una alternativa a la difícil situación de subsistir en condiciones adversas de economías regionales empobrecidas, pero es tiempo de reorientar recursos e investigación científico tecnológica a formas de producción amigables con el ambiente y con las personas, o sea de desarrollo sustentable.
Abril 2009 La provincia de Corrientes tiene bosques nativos y debe preservarlos, garantizando al mismo tiempo el desarrollo sustentable*.
La Provincia de Corrientes tiene importantes formaciones forestales nativas, que suman una superficie cercana a las ochocientas mil hectáreas, así como también pastizales y humedales de gran valor para la conservación de la naturaleza de nuestro país. Bosques de tipo Chaqueño, parches y galerías de Selvas Paranaenses y montes del Espinal, son las tres formaciones boscosas nativas más importantes representadas en territorio correntino y se encuentran mayormente en buen estado de conservación, lo que constituye un valor estratégico y una ventaja comparativa para el Estado provincial y para todos los habitantes de Corrientes.
Entre los días 16 y 18 de Abril de 2009 hemos sido invitados por el equipo de trabajo del Área de Manejo Integral de la Reserva de Biosfera de Yaboty – AMIRBY (Provincia de Misiones), a presenciar los talleres que realizan con las colonias aledañas a dicha área protegida. Como parte de las actividades desarrolladas en el marco de la Campaña “Alianza Regional contra los monocultivos forestales y de soja en la cuenca del Río Uruguay”, es una de nuestra metas realizar un diagnóstico socioambiental de la realidad de la cuenca, con lo cual esta invitación nos ha permitido concretar una buena parte de trabajo de campo con las comunidades locales, permitiéndonos ver la problemática específica de la región y las distintas instancias de organización que se están llevando a cabo. La destrucción del bosque nativo y la degradación de los ecosistemas locales provocados por el avance de los monocultivos de tabaco, yerba mate, especies forestales y soja principalmente, evidencian las condiciones en las cuales habitan cotidianamente los pobladores locales. Falta de agua por desecamiento de los ríos, arroyos y vertientes naturales; contaminación de los cursos de agua; sequías y elevadas temperaturas, conforman un paisaje de devastación en la región. La mayoría de las familias de las colonias realiza el mismo tipo de actividad productiva basado en la agricultura y ganadería familiar y en la implantación de los monocultivos antes mencionados para mejorar sus ingresos, debido a las pocas alternativas que la economía y el sistema productivo local les permite. Hemos podido constatar con mucho agrado que son varios los pobladores locales que se encuentran organizados para el fomento de iniciativas de producción sustentable y con fuertes críticas al modelo dominante de producción, distribución y consumo en la región. Con lo cual hemos establecido algunas articulaciones futuras para continuar de manera conjunta la difusión de la problemática regional y la búsqueda de alternativas
Febrero 2009
La Ley de Bosques fue reglamentada
Demorar catorce meses para reglamentar una ley es algo preocupante y a la vez muy peligroso. Hacerlo en el plazo que establece la norma no es mérito alguno, sino que es el deber de quienes tuvieron esa responsabilidad a su cargo.
O sea que al analizar este acontecimiento debemos ser muy críticos con quienes ejercen funciones públicas y no lo hacen de manera eficiente. Las actuales autoridades de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación echaron culpas sobre sus antecesores en la demora y toman esta reglamentación como un logro de gestión al poco tiempo de asumir sus funciones.
Unos días antes de haber sido reglamentada la ley, la ciudad de Tartagal era nuevamente arrasada por barro y agua y las vinculaciones de este “fenómeno natural” con las autorizaciones de desmonte en la provincia de Salta podemos decir que son muchas y determinantes. Con lo cual la reglamentación de la ley puede haber sido acelerada porque las evidencias de que su sanción fue necesaria y su reglamentación imprescindible son cada vez más frecuentes.
El Secretario de Ambiente de la Nación, Homero Bibiloni manifestó que ni la desgracia de Tartagal aceleró la reglamentación, ni los desmontes fueron causas del alud salteño, quitando cualquier vínculo entre este hecho y su gestión y dejando sin responsabilidad de lo sucedido en Salta a los que autorizaron los desmontes en la provincia. En el 2006 se desmontaron 300 mil hectáreas en todo el país y en 2007 el ex gobernador Romero otorgó permisos para desmotar 478 mil hectáreas solamente en Salta. Contar con una ley que ponga límites a la actividad agropecuaria, evitando nuevos avances sobre el bosque nativo, es fundamental para frenar la destrucción del ambiente y evitar así nuevos perjuicios para las personas y los ecosistemas que habitamos. Los desequilibrios provocados sobre el normal funcionamiento de los ecosistemas de los cuales nos valemos para vivir, tarde o temprano se manifiestan. Un informe elaborado por ingenieros de la Universidad Nacional de Salta (UNSA) y publicado en 2006 alertaba sobre los riesgos de que ocurrieran nuevas catástrofes en Tartagal. La investigación que lleva por título “Diagnóstico y Evaluación de la cuenca del Río Tartagal y área de influencia” y que fue elaborada por Claudio Cabral y Gloria Plaza, aseguraba que en la cuenca alta del Río Tartagal “la cobertura vegetal ha sido alterada y modificada”, lo que significa que en zonas de fuertes lluvias y fuertes pendientes es muy probable que se produzcan aludes. Seguramente este informe y sus recomendaciones no fueron atendidos o tenidos en cuenta como hubiese correspondido, tal vez porque la necesidad de continuar con los negocios forestales de unos pocos pudo más que el bienestar de muchos. Varias organizaciones de la sociedad civil nos manifestamos a favor de la sanción de la ley y durante los últimos meses enviamos cartas a las autoridades de la Secretaría de Ambiente y el COFEMA (Consejo Federal de Medio Ambiente) ambos organismos responsables de la reglamentación de la ley, advirtiendo entre otra cosas, sobre los perjuicios que estaba generando la falta de Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos de cada provincia. Obtuvimos como respuesta la descalificación pública de Homero Bibiloni y algunas instituciones recibieron llamados telefónicos y notas electrónicas o postales, de parte de la Secretaría a su cargo, intimándolas a que ratifiquen o rectifiquen la carta a la cual habían suscripto en forma conjunta.
Todas las instituciones ratificamos nuestro mensaje y redoblamos esfuerzos para hacer pública nuestra visión y nuestro apoyo a la protección del ambiente, los bienes comunes que lo componen y a velar por el cumplimiento, sanción y reglamentación de las leyes que lo protegen. Sabemos que la tarea a realizar es compleja, ya que cada provincia debe cumplir con el ordenamiento territorial teniendo como fecha límite julio de 2009, mediante un proceso de consulta pública y participativa y esta práctica democrática es para muchos difícil de cumplir y de sostener. Mientras tanto un nuevo peligro se pone de manifiesto: el veto presidencial a la Ley de Glaciares, con lo cual parece que la lección que algunos deberían haber aprendido a partir de las reacciones del ambiente a las malas prácticas humanas, no ha sido suficiente.
Diciembre 2008 A más de una año de su aprobación, seguimos esperando por la Ley de Bosques
La demora en su reglamentación pone en riesgo la ley. 50 ONGs, entre ellas, Amigos de la Tierra, solicitaron al Secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable, la urgente reglamentación de la misma.
Lo que se esconde detrás de los Monocultivos de Árboles, engañosamente llamados «BOSQUES»
Los monocultivos forestales en toda Latinoamérica son causantes de gravísimos impactos económicos, sociales y ambientales, además de originar gran parte de los conflictos de la región. Las plantaciones a gran escala han ocupado amplias áreas de territorio en nuestro continente. Esas áreas estaban ocupadas por poblaciones locales que fueron desplazadas, forzándolas a la migración y/o a la pobreza.
Basta recorrer las áreas ocupadas por monocultivos de árboles a gran escala -ya sea por
eucaliptos o por pinos- para constatar el desecamiento de cursos de agua, humedales y aguas subterráneas de los que dependen las poblaciones locales. En nuestro continente es bien conocida la destrucción de amplias áreas de bosque nativo chileno así como de la Mata Atlántica y el Cerrado en Brasil, o la destrucción de los bosques nativos en Argentina, que ha perdido millones de hectáreas en los últimos años.
Las plantaciones forestales no son bosques
Las plantaciones, al igual que los bosques, están compuestas por árboles, pero ambas son radicalmente diferentes.
Un bosque es un sistema complejo, que se autoregenera y que incluye suelo, agua, microclima, energía y una amplia variedad de plantas y animales en mutua relación.
Una plantación comercial, por el contrario, es un área cultivada, cuyas especies y estructura han sido dramáticamente simplificadas para producir sólo unos pocos productos, ya sea madera, leña, resina, aceite o frutas.
A diferencia de los bosques, en una plantación los árboles tienden a pertenecer a una reducida variedad de especies y edades y requieren de una constante y amplia intervención humana. (Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales – WRM)
Defensores del Bosque Nativo
Las provincias de la Mesopotamia Argentina, Entre Ríos, Corrientes y Misiones suman en su conjunto una superficie de 196.781 km2, lo que representa el 7% de la superficie total del país. A pesar de ser solo una pequeña porción del territorio nacional en ella se concentra el 70% de la superficie forestada del país.
A principios del siglo 20, Argentina tenía unos 105 millones de hectáreas de Bosque nativo, hoy cuenta con apenas 33 millones de hectáreas. En menos de dos siglos la Argentina perdió más de dos tercios de su patrimonio forestal autóctono. En contrapartida, los programas de reforestación alcanzaron -como cifra récord- apenas 32.000 ha y siempre estuvieron basados en especies exóticas: álamos, sauces, eucaliptus y pinos.
Diez Respuestas a Diez Mentiras
Plantar árboles puede ser muy bueno, pero también puede ser muy malo. Depende de su objetivo, de su escala, del sitio donde se instalen y de los beneficios o perjuicios que generen para las poblaciones locales. Las plantaciones a gran escala con especies de rápido crecimiento, tales como eucaliptos y pinos, son las que generan mayores impactos negativos, tanto en lo social como en lo ambiental. Debido a dichos impactos, ese tipo de plantaciones ha dado lugar a luchas generalizadas en su contra.
Declaración de la Federación de Amigos de la Tierra Internacional La única soja responsable es menos soja
La Mesa Redonda sobre Soja Responsable impide las soluciones reales La Federación de Amigos de la Tierra Internacional rechaza con fuerza el actual proceso de la Mesa Redonda sobre Soja Responsable (RTRS, por sus siglas en inglés). Esta mesa redonda falla totalmente en encarar los grandes impactos sociales y ambientales de la soja e impide las soluciones reales. Impactos de los monocultivos de soja.
Mapa Digital Cuenca del Río Uruguay
Mapa Interactivo realizado por Amigos de la Tierra Argentina.
Se encuentra en formato digital lo que posibilita “navegar” por el mismo accediendo a toda la información que se encuentra disponible. Se encuentra un mapa donde se señaliza la cuenca del Río Uruguay, describiendo brevemente las características principales de este curso de agua. Está a disposición el Estatuto del Río Uruguay. A su vez cuenta con el Tratado de Límites entre la República Oriental del Uruguay y la República Argentina en el Río Uruguay. Se puede acceder al análisis crítico sobre las amenazas (pasteras, forestales, represas, proyectos del IIRSA) y fortalezas (movimientos sociales, comunidades originarias, áreas protegidas, eco-regiones) de la Cuenca. Navegar
"El bosque EnCandado" El encanto del bosque contra la privatización del ambiente Historieta realizada por Amigos de la Tierra Argentina.
Consta de 14 capítulos que relatan una historia ficticia, en la que se hacen presentes algunas problemáticas y consecuencias negativas reales causadas por monocultivos forestales y de soja Descargar en PDF
"La gestión comunitaria de los bosques" entre la resistencia y las propuestas de uso sustentable Libro realizado por Amigos de la Tierra Internacional (ATI)
Ante la actual destrucción masiva de los bosques nativos en gran parte del planeta, un grupo de personas de ATI decide publicar este libro.
Entendemos la gestión comunitaria del bosque como prácticas que utilizan muchas comunidades para la conservación y el uso sustentable de los bosques con los que conviven. Este tipo de gestión es colectiva, comunitaria y por tradición se identifica con la protección, no así con el uso industrial y mercantil de los productos derivados de bosques. Descargar en PDF
"O pampa em disputa" A biodiversidade ameaçada pela expansão das monoculturas de árvores. libro editado en español y portugués por Núcleo Amigos da Terra/ Brasil, en el año 2007
Intenta brindar información a los pobladores de las regiones pampeanas brasileras e hispanoamericanas sobre los impactos producidos por el sistema agrícola actual, más específicamente el sistema de plantaciones de árboles a gran escala sobre la región. Descargar en PDF
Miembro de la Red Latinoamericana contra los Monocultivos de Arboles
Marzo 2009 Paren de Fumigar!
Artistas autoconvocados de Gualeguaychú y el mundo organizaron el 1 de marzo de 2009 el Festival “Paren de Fumigar”, en la Plaza Colón de la Ciudad entrerriana. Dicho evento contó con el apoyo de la Dirección de Cultura, Subsecretaría de Salud y Medio Ambiente, Fundavida y “Amigos de la Tierra”. La idea movilizadora del evento fue elevar una voz de advertencia contra los peligros de la fumigación y otras prácticas de la agricultura intensiva. Entre los artistas que se hicieron presentes, estuvo un grupo de la batucada de la comparsa Papelitos, Martín Pucheta, el Dúo Mate, Juan Pablo Pérez, Hermanitos Wayra de Jujuy, Joselo Schuap de Misiones. Por otra parte Carlos De Armas, Claudia Piquet, Amalia Vitale y Paio Zuloaga pintaron murales en presencia del público. “Sensibilizados por los casos de personas intoxicadas, nos sentimos impulsados a manifestarnos en el medio urbano donde son invisibles las fumigaciones, consecuencia y necesidad del modelo agroindustrial de la globalización que desplaza nuestra soberanía alimentaria y política y pone papeleras en nuestro río”. Para Amigos de la Tierra el apoyo a esta iniciativa forma parte de las acciones articuladas que se desarrollan con diferentes grupos de la región en el marco de la campaña “Alianza Regional contra los monocultivos forestales y de soja en la Cuenca del Río Uruguay”, cuyos principales objetivos son:
Fortalecer la articulación y resistencia trinacional frente al avance territorial de los monocultivos en la región .
Mostrar alternativas de manejo, producción y toma de decisión apoyando los movimientos de base y el proceso de esclarecimiento público.
Realizar un trabajo conjunto con los movimientos sociales y personas afectadas de la región, articulando acciones y propuestas.
Dar a conocer a través de distintas acciones y medios, el avance de la destrucción del monte nativo en la región.